El verano del 2010 tuve la bendición de asistir al encuentro de los jóvenes de la RIA que se realiza cada 5 años, en esta ocasión fue la comunidad de Jesús es el Señor en Quito Ecuador la que organizo el evento, el presente documento es para compartir mi testimonio acerca de este viaje y para hacerlo lo dividiré en 3 partes, antes de la conferencia, la conferencia y después de la conferencia.
Antes de la conferencia:
Salimos el 31 de Agosto por la mañana desde Monterrey, en el vuelo íbamos muchos de Jésed, unos 30, el vuelo fue muy divertido pues nos acompañábamos entre todos procurando que nadie se perdiera. Montábamos campamentos en cada una de las escalas mientras esperábamos el siguiente abordaje, nuestro itinerario fue Monterrey-México-Panamá-Quito y el viaje duro unas 13 horas debido a las escalas, conocimos a muchas personas en el camino y nos conocimos más entre nosotros. Algo curioso que sucedió fue que en varios vuelos nos tocaron los asientos B y E a la mayoría de los hermanos, estos asientos son un poco incómodos por ser los de en medio, pero el vuelo nos había costado demasiado barato como para quejarnos.
Nos recibió la comunidad y nos repartieron entre familias para hacernos llegar a los distintos sitios de hospedaje, muchos se fueron a donde sería el encuentro de músicos, nuestro grupo de 9 personas se dirigía al hostal HI que sabíamos que estaba cerca de una plaza llamada Plaza Foch (yo me imaginaba algo así como un plaza San Agustín). Nos dividimos entre 3 familias, yo iba en el carro con la familia Ortega, los tíos nos estuvieron dando muchas recomendaciones, de que lugares visitar, estaban un poco preocupados por la zona en la que nos quedaríamos, la cual resulto ser más bien como Barrio Antiguo, alrededor del hostal estaban varios antros, bares y restaurantes y dado que llegamos el sábado por la noche había mucha gente en las calles. Tío Fernando se aseguro de que nos instaláramos y nos dio las recomendaciones finales.
Esos primeros días en Quito en el hostal fueron de mucha bendición, empezamos siendo 11 personas pues Gabriel y Elois Santiago ya nos esperaban en el hostal. Estaba un poco peligrosa la zona, cuando salíamos en la noche nos recordaban que no fuéramos a la izquierda pues había una banda de vendedores de droga un tanto peligrosa, tomamos precauciones e incrementamos nuestros números, pues pasamos de 10 a 18, luego a 32 y antes de la conferencia éramos unos 43 hospedados en el hostal. Al principio tome liderazgo en el grupo, con 10 personas y mi hermano Diego ahí era facilísimo dirigir, pero ya que aumentamos en número empezó la guerra de intereses fue más difícil. Israel (el “mini”) líder de MCU Mexicali fue una gran ayuda al igual que muchas hermanas con fuerte liderazgo (muy en especial la fortaleza y visión comunitaria de mi hermana Tamiz), gracias a su apoyo se pudieron conservar las oraciones de la mañana en el hostal, las cuales eran muy enriquecedoras pues, a pesar de no tener guitarra, la cantidad de gente las hacía muy fuertes.
Hicimos muchas actividades, el domingo fuimos a misa, conocimos el parque del Ejido, el parque la Alameda y la Basílica del Voto Nacional (nombre que Elois siempre me preguntaba); el lunes fuimos a la virgen del panesillo, a la Basílica de nuevo y a ver el centro histórico iluminado; el martes al teleférico (donde descubrimos que Dani y Diego le tenían miedo a ese tipo de altura en particular); el miércoles volvimos a visitar el centro y visitamos la iglesia de la compañía de Jesús, ese día era cumpleaños de nuestra hermana Lili Muela a la cual nos encontramos ahí y le cantamos las mañanitas.
Esos días previos también conocimos la gastronomía de Quito, la cual no nos agrado mucho, bueno a mi sí, pero a algunos hermanos no. Una anécdota curiosa nos paso durante la comida del domingo, en Quito al refresco se le llama cola, mientras comíamos una mesera paso y nos pregunto “¿Cómo están sus colas?” y nosotros nos volteamos a ver con cara de burla y le dijimos “bien, bien, gracias”.
Esos fueron los días previos, muy enriquecedores culturalmente y en el compartir unos con otros, pero también pesados en cuestión de liderazgo. Si bien no existía un liderazgo oficial, se buscaba conciliar los intereses, personalmente fue pesado para mi, el llegar al hotel fue un gran descanso.
Durante la conferencia:
El evento me gusto mucho, me impresiono mucho el servicio en las habitaciones y, de hecho, las habitaciones mismas, la comida era muy rica y en porciones que nos hicieron engordar a todos, los refrigerios por la cantidad y variedad parecían comidas completas, todo estaba muy bien organizado y me pareció buen detalle tener un lugar adaptado como enfermería debido a que hubo muchos incidentes (a mi me sangro la nariz por el clima tan seco). El paseo estuvo muy bueno (pude perseguir llamas).
Sobre las conferencias lo que más me quedo fue: que realmente el llamado personal en las comunidades es un llamado my fuerte, no podemos soñar con una familia cómoda (estereotipo deseado del mundo), más bien estamos llamados a formar familias guerreras y familias que estén dispuestas a sacrificarse por la misión de la EDE. Me impresionaron mucho las profecías que hablaban acerca de que al Señor le gustaría quitar lo plantado y poner un nuevo plantío pero que no hay tiempo así que con lo que tiene (nosotros) hará su obra, también me impresiono una palabra que hablaba acerca de que mandaría una cantidad de gente mayor a los recursos disponibles para que podamos voltearnos a Él y pedirle ayuda, eso me recordó mucho a la situación que vivimos en Tampico (comunidad en la que sirvo actualmente como brechista), donde nos quieren involucrar en proyectos muy grandes pero aun guardamos una participación no tan arriesgada.
Yo a Quito había llegado con 2 preguntas esenciales para el Señor, una sobre mi vocación y la otra sobre lo que habría de hacer al terminar mi Brecha, sin embargo, muchos sucesos acontecidos el tiempo previo a la conferencia me llevaban a buscar algo diferente del Señor en esos momentos y en calidad de urgente. El día jueves, después de la sesión general tuvimos oración unos por otros (como en todas las sesiones generales), unos 5 hermanos orarían por mi y, en vez de pedir por esclarecer mis dos preguntas, decidí pedir por situaciones más urgentes que estaba sintiendo en ese momento, situaciones enfocadas hacia mi liderazgo y hacia viejos problemas que volvían a flote, oraron por mí, mi oración la empecé diciéndole al Señor que ahí estaba, queriendo hacer su voluntad, que por que las cosas no estaban sucediendo como quería…para mí fue un momento de mucha gracia, llore hasta que me dio sed, hubo muchas palabras para mí en las que el Señor me llamaba a tener fe, a ser paciente, me hablaba de ser un servidor que no espera recompensa, me reafirmaba su llamado, me hablaba de que me pondría muchas pruebas pero no para hacerme tropezar sino para que pudiera ayudar a otros hermanos dadas esas experiencias, me hablaba de no dejarme engañar por el espíritu de mentira que me acosaba, entre otras cosas. Termine esta oración muy tranquilo, el resto de días la mayoría del tiempo me dedique a orar por otras personas. Sobre mis 2 preguntas la respuesta del Señor fue que necesitaba entregar mi vida a Él antes que nada, después reflexione que de nada me servirían dichas respuestas si no estaba entregando mi vida a Él.
El día sábado me tome un tiempo para confesarme y así complemente la sanación que ya el Señor había hecho en la oración.
Otra de las cosas que más me impacto en la conferencia fue el ver el carácter de las “personalidades” de la EDE: la alegría de Bill Brown, el cariño del tío Borys, la paz de Steve Clark y sin duda uno de los que más me impacto fue Jean Barbara. Tuve la fortuna de compartir con él en uno de los desayunos y nos estuvo contando mucho acerca de la comunidad del Líbano. Nos mencionaba que en el Líbano hace 20 años había 50% musulmanes y 50% cristianos, que hoy en día hay 75% musulmanes y 25% cristianos, me pareció sorprendente el llamado de una comunidad en esas circunstancias, más sorprendente aun la situación de Siria donde el 98% de la población es musulmana, el Señor está formando una comunidad, actualmente hay 11 personas y el próximo año mandarán 8 jóvenes para formar Kairos, cuando cuestionamos a Jean sobre las dificultades de dicha misión (además de la mayoría aplastante de musulmanes el gobierno sirio es una dictadura) nos dijo que era una locura y que no solo para los jóvenes sino también para los padres, sonriendo dijo que 2 de ellos eran sus hijos (una de ellos Nicole Barbara que también estuvo en la conferencia). Me impresiono profundamente tal entrega a las manos del Señor, cuando Jean dio la charla sobre martirio realmente me pareció que era algo que él había adoptado para su vida.
Del ultimo día no puedo platicar pues me quede cuidando (durmiendo junto con él) a mi hermano Chava que estaba enfermo, realmente quería ir pero pensaba también en que todas las cosas vividas en la conferencia nos llevaban a que aceptáramos cada una de las misiones del Señor por menos ganas que tuviéramos, gracias a Dios Chava llego bien a Monterrey (y a mí me cayó muy bien el descansar).
Después de la conferencia:
El viaje de vuelta fue más tardado por algunas conexiones, siento que hubo mucho crecimiento en cuanto a las relaciones entre hermanos dentro de Jésed, dormir en el aeropuerto en el suelo debe haber ayudado. Realmente le doy muchas gracias a Dios del llamado que me ha hecho y del pueblo en el que he recibido dicho llamado: Jésed.
El viaje de vuelta fue más tardado por algunas conexiones, siento que hubo mucho crecimiento en cuanto a las relaciones entre hermanos dentro de Jésed, dormir en el aeropuerto en el suelo debe haber ayudado. Realmente le doy muchas gracias a Dios del llamado que me ha hecho y del pueblo en el que he recibido dicho llamado: Jésed.
Estos días después de la conferencia he estado retomando tareas atrasadas y creo que haciendo un mejor uso de mi tiempo, sigo en oración por mi centinela y por el hermano del cual soy centinela, creo firmemente que las vivencias de este viaje dejarán mucho fruto…o como diría nuestro hermano Luisma Bravo: las decisiones tomadas durante esos días impactarán a toda la Espada del Espíritu.
Dios los bendiga y mucho ánimo en la construcción de la catedral para el Señor.
Ulises Montero
Ulises Montero
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