“Mantente Fiel Hasta la Muerte” La realidad es que un evento con esta magnitud de derramamiento de gracia invita a cualquier miembro comunitario o de algún PE a participar en él. En lo personal cuando escuché por primera vez del Encuentro Juvenil de la RIA no dimensionaba, si para mi haber vivido un VEM con hermanos de diferentes lugares: República Dominicana, Honduras, Salvador, incluso de diferentes lugares de México, había sido esto toda una experiencia increíble y tan llena de gracia, el pensar si quiera poder compartir aun con muchísimos más hermanos de otras comunidades, de otros países , en mi corazón avivaba una llama y una sed por ser partícipe de lo que el señor regalaría dentro de este encuentro.
Aunque en mi comunidad (Sagrada Familia, Tampico, México) es una comunidad pequeña, nueva el celo por el Señor es indiscutiblemente el motor para seguir viviendo este estilo de vida. Pero aun así los fondos, las actividades no eran bastas para poder asistir al evento, y conforme se acercaba la fecha en mi existía una tristeza por no contar con los medios, aun que en mi corazón estaba la esperanza que si el Señor es quien quiere llevarme, el pondrá los medios para que asistiere, y así fue, gracias a los Lideres de Kairos, de la EDE y de mi comunidad fue que pudimos 9 hnos. de mi comunidad y yo poder asistir a este tan esperado evento.
Llegada la fecha era impresionante ver, primeramente la ciudad, Quito es una ciudad preciosa y ver como el Señor había preparado todo eso para nosotros era hermoso, llegar y ver a hnos. qué tiempo no veía, conocer otros hnos. nuevos, y ver esa misma expectativa a lo que el Señor haría en nosotros, era impresionante. Desde el primer momento el Señor se mostro con todo su esplendor y a lo largo de la conferencia me fue confrontando con situaciones de mi vida que quizá no había reparado en ellas.
Entre ellas y principalmente en el poder dar una respuesta radical, el señor me ha permitido dentro de mi proceso dar pasos en fe hacia él, y ahora el me pedía que no fuera como ese Pedro al caminar sobre el mar, sino que tuviera por seguro que es Él quien sería mi soporte y que diera pasos firmes, junto con esto veía hnos. como Steve Clark, Jean Barbara, John Keating, que entregaron su vida, su familia al señor y que han dado esos pasos en firme. Hnos que son como yo, solo que tuvieron decisiones firmes. Y es a lo que me llamaba el señor en este momento. Prometiéndome que no sería nada fácil (nos hablaba Jean Barbara sobre el Martirio, y como dos de sus hijos irían de brecha a Siria), pero que era él quien me daría los medios para poder seguir adelante.
Todo esto era por medio de charlas, meditaciones y sentires que compartían los hnos. y aunque en los momentos de oración, que en todo momento había oración, le pedía al Señor que me hablara, veía como hermanos pasaban a compartir sentires, lecturas, visiones, profecías, dones que el Señor había puesto en ellos, que en mi no manifestaba y la verdad es que no me estaba abriendo realmente a Él. En mi mente había tantas cosas, estaba tan preocupado en lo que viviría después de la conferencia que aun que en voluntad quería entregarle todo, mi condición humana aun estaba ocupada pensando en ello, y era que de regreso a México, estaría un día con mi papá (el vive en el DF, yo en Tampico) hacia ya 10 años que no lo veía y desde antes que naciera el ya radicaba en la Capital, y pues en mi había muchos sentimientos que aun no terminaba de sanar, preguntas, indecisiones, y emoción pero inseguridad por verlo.
Pero cuando el Señor me hizo darme cuenta de ello, que me estaba preocupando nuevamente por mi y no por entregarme a Él. Me recordó nuevamente esa alianza que antes de afiliarme me había hecho.
”No os preocupéis, entonces, del mañana. El mañana se preocupará de sí mismo. A cada día le basta su propia pena.” Mt 6:34
“Jesús dijo: En verdad os digo: No hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o madre, o padre, o hijos o tierras por causa de mí y por causa del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, y hermanos, y hermanas, y madres, e hijos, y tierras junto con persecuciones; y en el siglo venidero, la vida eterna.” Mc. 10:29,30
Y fue así como pude abrirme por completo a lo que el Señor me decía y por medio de mis hnos. que oraron por mi pude liberarme de todo esto que venía cargando desde hace tiempo.
Al final fue como si tomara realmente estas armas que el señor me entregaba, que un que las ponía frente a mi no las veía, o no les hacía el caso debido por estar pensando en otras cosas, y ahora si el poder agarrarlas y estar listo para la batalla. Batalla que sabemos está ganada por nuestro Dios y aun que no será nada fácil, sabemos que es muy sencillo, Seguirlo a Él, que nos dará la fortaleza y Sabiduría para poder Mantenernos Fieles, Hasta la Muerte!!!
Gustavo A. Grajales González
Sagrada Familia, Tampico, México
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